
CORV - Clínica de Oncología y Radioterapia Veterinaria es el único centro con acelerador lineal veterinario en Costa Rica y Centroamérica.
El diagnóstico de cáncer en una mascota es, sin lugar a dudas, uno de los momentos más desafiantes, estresantes y tristes para cualquier familia. Sin embargo, los vertiginosos avances en la medicina veterinaria moderna ofrecen hoy un abanico de posibilidades terapéuticas que hace apenas unos años parecían inalcanzables. En el corazón de esta revolución médica se encuentra la Clínica de Oncología y Radioterapia Veterinaria Costa Rica (CORV), un centro pionero y especializado que se ha posicionado como el referente principal para el diagnóstico, manejo y tratamiento oncológico de animales de compañía, no solo a nivel nacional, sino en toda Centroamérica.
Ubicada estratégicamente en San José, Costa Rica, CORV combina tecnología médica de vanguardia con un trato humano, ético y profundamente empático. El objetivo primordial de la clínica y sus especialistas no es únicamente intentar prolongar la vida de los perros y gatos diagnosticados con cáncer, sino asegurar que cada día de esa vida sea de la más alta calidad, priorizando el bienestar absoluto del paciente, el control del dolor y minimizando siempre los efectos adversos de cualquier terapia instaurada.
La historia de la excelencia oncológica veterinaria en Costa Rica está íntimamente ligada a la vocación y trayectoria de la Doctora Manuela Mora, actual Directora Médica de CORV Costa Rica. Licenciada en Medicina y Cirugía Veterinaria egresada de la Universidad Véritas, la Dra. Mora cuenta con más de 12 años de experiencia profesional clínica, habiendo dedicado más de una década de manera exclusiva y apasionada a la oncología veterinaria.
La semilla de lo que hoy es la gran clínica CORV fue plantada años atrás a través de "Suwo Oncología Veterinaria", un proyecto y visión fundado por la propia Dra. Mora. Este proyecto nació de la imperante necesidad de normalizar el diagnóstico de cáncer en mascotas en el país y ofrecer un acompañamiento real, ético y transparente a los tutores. Tras años de constante formación internacional —que incluyen un Posgrado en Oncología Veterinaria en VetesWeb, un Diplomado LATAM en Oncología Veterinaria (Núcleo LATAM de Especialidades Veterinarias) en Argentina, y certificaciones en electroquimioterapia por el CONICET— la visión de la clínica se expandió monumentalmente.
A mediados del año 2025, esta evolución culminó de manera exitosa con la apertura e inauguración oficial de CORV, marcando un hito histórico sin precedentes en la medicina regional: Costa Rica se convirtió oficialmente en el primer país de toda Centroamérica en aplicar radioterapia para tratar el cáncer en mascotas. Hoy, CORV reúne a un brillante equipo multidisciplinario de oncólogos, cirujanos y especialistas en diagnóstico por imágenes que aplican los más altos estándares internacionales para ofrecer esperanza basada en la ciencia.
CORV Costa Rica no funciona como una clínica veterinaria tradicional de medicina general; es un centro médico de alta especialidad dedicado al 100% al manejo integral del cáncer. Sus servicios abarcan desde la primera consulta de sospecha oncológica hasta el tratamiento curativo o el cuidado paliativo más avanzado de la región.
La auténtica joya tecnológica en las instalaciones de CORV es su servicio de radioterapia. Este tratamiento, revolucionario en la región, es totalmente no invasivo, ambulatorio y consta de sesiones sumamente cortas. La radioterapia permite atacar las células tumorales de forma sumamente localizada y con una precisión milimétrica, protegiendo al máximo los tejidos sanos circundantes. Es el tratamiento ideal para tumores que no pueden ser removidos quirúrgicamente por completo debido a su ubicación, o bien, para prevenir la recurrencia de un cáncer tras una cirugía. Los efectos secundarios son estadísticamente muy bajos y la tasa de éxito en la mejora de la calidad de vida de la mascota es excepcionalmente alta.
El pilar fundamental de muchísimos tratamientos oncológicos veterinarios es la remoción quirúrgica del tejido tumoral. El equipo de cirujanos de CORV realiza intervenciones quirúrgicas complejas bajo los más estrictos protocolos de bioseguridad, evaluando de forma exhaustiva los márgenes tumorales y buscando siempre realizar el procedimiento que ofrezca la mayor probabilidad de curación real con el menor impacto físico y estético para el paciente.
La clínica ofrece los protocolos de quimioterapia más actualizados a nivel global, altamente personalizados para cada paciente. A diferencia de la quimioterapia en humanos, la prioridad indiscutible en la medicina veterinaria es mantener una alta calidad de vida, por lo que las dosis farmacológicas se ajustan meticulosamente para que perros y gatos experimenten la menor cantidad posible de síntomas adversos. Adicionalmente, CORV ofrece herramientas como la Criocirugía y la Electroquimioterapia, una técnica innovadora que utiliza suaves impulsos eléctricos para aumentar drásticamente la absorción de los fármacos quimioterapéuticos directamente en el interior de las células tumorales, resultando altamente efectiva en el manejo de tumores cutáneos y subcutáneos.
Es imposible ejecutar un tratamiento exitoso si no se depende de un diagnóstico exacto, temprano y preciso. Por ello, CORV dispone de servicios completos e integrales de consulta oncológica especializada, toma de muestras para citología e histopatología, y diagnóstico por imágenes avanzado. Todo esto permite a los especialistas tipificar exactamente el tipo de cáncer, conocer su estadio clínico real y, en consecuencia, diseñar una ruta terapéutica verdaderamente individualizada para cada mascota.
De manera muy similar a los seres humanos, los perros y gatos pueden desarrollar muy diversos tipos de neoplasias a lo largo de su vida. El equipo de médicos de CORV Costa Rica está ampliamente habituado y capacitado para manejar un enorme espectro de patologías oncológicas. Reconocerlos a tiempo es vital. Algunos de los diagnósticos más comunes en su práctica diaria incluyen:
Entendiendo que los pacientes oncológicos y sus familias requieren un fácil acceso físico y la menor cantidad de estrés durante los traslados, CORV Costa Rica está localizada de forma ideal en una zona céntrica, accesible y estratégica de la capital costarricense. La clínica está situada en el sector de Las Ánimas, La Uruca, en la provincia de San José. Específicamente, su dirección física se ubica en el edificio esquinero, 100 metros al norte de la Corporación Font.
Esta ubicación céntrica y privilegiada no solo permite la fácil y rápida recepción de pacientes provenientes de toda la Gran Área Metropolitana (GAM) de Costa Rica, sino que también facilita el acceso a familias que viajan desde provincias mucho más alejadas, zonas rurales, e incluso desde países vecinos centroamericanos que cruzan fronteras exclusivamente para acceder al avanzado y único servicio de radioterapia disponible en la región.
Escoger al equipo médico veterinario adecuado es una decisión vital frente a una enfermedad tan desafiante y multifactorial como lo es el cáncer. Las ventajas competitivas y humanas que destacan a CORV sobre otros centros incluyen:
La respuesta directa es no. El objetivo de la oncología veterinaria es radicalmente distinto al de la humana. Mientras que en las personas a veces se sacrifican varios meses de bienestar general por buscar una posible cura definitiva usando dosis altísimas y agresivas, en la medicina veterinaria el paciente no entiende por qué se siente mal; por ende, se prioriza siempre su calidad de vida diaria. Las dosis veterinarias se calculan cuidadosamente para maximizar la eficacia limitando los efectos tóxicos. Menos del 20% de las mascotas en tratamiento presentan efectos adversos (como vómitos ligeros o diarreas), y la pérdida severa de pelo es un efecto secundario extremadamente raro, dándose de forma notoria casi exclusivamente en ciertas razas de crecimiento de pelo continuo (como Poodles, Schnauzers o Bichón Frisé).
En absoluto. La radioterapia en sí misma es un procedimiento completamente indoloro y totalmente no invasivo. Sin embargo, para garantizar que el tratamiento sea preciso, la mascota debe ser anestesiada levemente durante unos pocos minutos. Esto se hace simple y llanamente para asegurar que el animal permanezca completamente quieto y relajado, asegurando que el haz de radiación impacte única y exclusivamente en las células del tumor y evite por completo tocar el tejido sano que lo rodea. Una vez terminada la corta sesión, el paciente despierta rápido y vuelve a casa el mismo día.
Los síntomas oncológicos pueden ser extremadamente variados dependiendo del órgano afectado, pero las señales tempranas de alerta que ameritan una visita urgente al especialista incluyen: la aparición repentina de bultos, masas o "pelotas" bajo la piel que crecen rápido o no desaparecen; pérdida de peso inexplicable y acelerada; dificultad notoria para comer o tragar; cambios súbitos en la digestión (vómitos crónicos y diarreas persistentes); dificultad para orinar y/o defecar; sangrados anormales o supuraciones por cualquier orificio del cuerpo; y un letargo extremo, evidenciado en la falta de interés por jugar, interactuar o realizar sus paseos habituales.
Puedes agendar tu cita oncológica inicial de manera muy rápida y directa. La clínica dispone de una ágil atención vía WhatsApp enviando un mensaje al +506 7008-6748. De igual manera, puedes contactarlos detallando el caso a través del correo electrónico oficial info@corvcostarica.com. Su equipo administrativo empático te guiará paso a paso en el proceso de admisión, los requisitos, y la recopilación del historial clínico o los exámenes previos que pueda tener tu mascota.
Totalmente. Como señala frecuentemente la Dra. Manuela Mora y su equipo de expertos: "El cáncer es una enfermedad, pero el envejecimiento no lo es". La edad avanzada por sí sola no es una patología ni debe ser considerada como una contraindicación estricta para no recibir un tratamiento oncológico. A través de una evaluación clínica minuciosa y exámenes preoperatorios, el equipo de CORV puede diseñar un plan terapéutico seguro y a la medida —ya sea buscando la remisión del cáncer, el control del crecimiento tumoral o meramente un manejo paliativo del dolor severo— que le regale a esa mascota "senior" meses o incluso años de tranquilidad, dignidad y profunda felicidad junto al calor de su familia humana