En la última década, Costa Rica ha experimentado una metamorfosis social silenciosa pero profunda. Lo que antes se limitaba a la presencia de animales en el patio con funciones de vigilancia o control de plagas, se ha transformado en la consolidación de la “familia multiespecie”. Hoy, las mascotas no solo ocupan un lugar físico en la sala de la casa; ocupan un lugar prioritario en el presupuesto, las emociones y la planificación de vida de los costarricenses.
Gracias a los datos recientes de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2024, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y a los estudios de mercado de UNIMER Centroamérica, podemos trazar con precisión el mapa de esta realidad que define al “Tico” contemporáneo como un ferviente amante de los animales.
1. La magnitud del censo animal: Millones de compañeros
Las cifras oficiales del INEC son contundentes: el 62,2% de los hogares en Costa Rica tienen al menos un perro o un gato. Esto se traduce en más de 1,1 millones de hogares que comparten su vida con estas especies. Si desglosamos la población animal, el país alberga una cantidad asombrosa de individuos:
- Perros: 1.783.871 individuos.
- Gatos: 956.185 individuos.
Esta masa poblacional de casi 2.7 millones de animales domésticos (solo contando perros y gatos) supera a la población humana de muchas provincias juntas, lo que subraya la importancia de las políticas públicas y comerciales dirigidas a este sector.
2. El duelo de popularidad: ¿Perros o gatos?
Aunque ambos han crecido, el perro sigue siendo el “rey” indiscutible de los hogares costarricenses. Según el INEC, el 53,5% de los hogares tiene al menos un perro, mientras que el 25,7% posee al menos un gato.
Sin embargo, el crecimiento del gato es un fenómeno que no debe subestimarse. Datos complementarios de UNIMER indican que la preferencia por los felinos está ligada a los nuevos estilos de vida urbanos: hogares más pequeños (apartamentos), menos tiempo disponible para paseos largos y una mayor valoración de la independencia. A pesar de esto, el perro mantiene su estatus emocional como el “mejor amigo” por excelencia, presente en más de la mitad de las casas del país.
3. Geografía de la tenencia ¿Dónde hay más mascotas?
Un dato revelador de la ENAHO 2024 es que la tenencia de mascotas no es uniforme en todo el territorio. Existe una brecha clara entre lo rural y lo urbano:
- Zona Rural: El 69,7% de los hogares rurales tienen mascotas. La amplitud de espacio y la cultura tradicional de convivencia con animales favorecen esta cifra.
- Zona Urbana: El porcentaje baja al 59,3%. Aunque es menor, sigue siendo una mayoría absoluta.
- Por Regiones: La Región Brunca lidera la lista con un impresionante 72,7% de hogares con mascotas. En contraste, la Región Central, a pesar de concentrar la mayor cantidad de animales en términos absolutos por densidad poblacional, presenta la proporción más baja con un 59%.
4. El factor económico: ¿Influye el ingreso en tener una mascota?
Uno de los mitos más comunes es que tener una mascota es un “lujo”. Los datos del INEC desmienten esto categóricamente. La tenencia de perros y gatos se mantiene constante entre el 60% y 62% en todos los quintiles de ingreso. Esto significa que tanto en los hogares con menores recursos como en los más acaudalados, la necesidad de compañía animal es igual de fuerte. No obstante, el nivel de ingresos sí influye en dos aspectos clave:
- Cantidad de mascotas: Los hogares con mayores ingresos tienden a tener más animales (un promedio de 2,8 por hogar) frente a los de menores ingresos (2,2 por hogar).
- Calidad del gasto: Mientras que el afecto es universal, la capacidad de gasto en salud preventiva, alimentación de gama alta (Premium) y servicios estéticos varía significativamente.
5. El comportamiento del consumidor ¿En qué gastan los ticos?
El estudio de UNIMER profundiza en los hábitos de consumo, revelando que el bienestar animal se ha profesionalizado.
Alimentación: El fin de las “sobras”
El 96% de los dueños utiliza alimento concentrado. El concepto de alimentar al perro con arroz y frijoles ha quedado relegado a una mínima fracción de la población (3%). Esto ha impulsado un mercado robusto de supermercados de mascotas y marcas especializadas que compiten por ofrecer beneficios específicos (mejor pelaje, digestión sensible, control de peso).
Salud y cuidados
El gasto no se detiene en el plato de comida:
- Limpieza y grooming. El 52% de los propietarios invierte regularmente en productos de higiene y servicios de peluquería.
- Salud preventiva. El INEC exploró temas de castración, vacunas y desparasitación. Aunque un 43% de los consultados por UNIMER admite que solo va al veterinario ante una emergencia, hay un sólido 23% que ya adopta un esquema de visitas preventivas anuales o semestrales.
6. Origen de la mascota: Lazos de solidaridad
¿Cómo llegan los animales a los hogares costarricenses? La respuesta habla mucho de la idiosincrasia del país. No es un mercado dominado por la compra-venta comercial fría, sino por las redes sociales y afectivas:
- Regalos y amistad Cerca del 70% de los animales llegan como regalos de amigos o vecinos.
- Rescate y responsabilidad Un 15% son animales adoptados porque su familia anterior no podía cuidarlos, y un porcentaje creciente proviene de refugios y rescates callejeros. Esto refleja una conciencia social sobre la sobrepoblación animal, aunque los niveles de castración aún tienen margen de mejora según los datos del módulo especial del INEC.
7. El fenómeno pet friendly: Más que una etiqueta
Esta masificación de las mascotas ha obligado al sector comercial a adaptarse. El término Pet Friendly ya no es solo un letrero en la puerta de un café; es una estrategia de negocio necesaria. Los centros comerciales en la Gran Área Metropolitana (GAM) han visto cómo el flujo de visitantes aumenta cuando se permite el ingreso con perros. Hoteles de montaña y playa han diseñado paquetes específicos “perrunos” para evitar que las familias deban dejar a sus miembros de cuatro patas en guarderías.
8. Desafíos y futuro bienestar y política pública
A pesar del entusiasmo, el crecimiento de la población de mascotas en Costa Rica plantea desafíos:
- Salud Pública: Con casi 1 millón de gatos y 1.8 millones de perros, los esquemas de vacunación y desparasitación son críticos para prevenir zoonosis.
- Gestión de desechos El impacto ambiental de las heces en zonas urbanas requiere una mayor educación ciudadana.
- Tenencia responsable El INEC destaca la importancia de la castración para evitar el abandono, un problema que todavía afecta las calles de muchas comunidades.
Costa Rica es, oficialmente, un país donde la vida se vive en compañía de cuatro patas. Los datos del INEC (ENAHO 2024) y UNIMER no solo nos dan números; nos cuentan la historia de una sociedad que valora la lealtad, el consuelo y la alegría que brindan los animales.
Para el sector empresarial, el mensaje es claro: el dueño de mascotas es un consumidor fiel, informado y dispuesto a invertir en calidad. Para el Estado, el reto es integrar a estos millones de “ciudadanos no humanos” en las políticas de salud y convivencia. Y para el costarricense común, la mascota ya no es un animal que “se tiene”, sino un miembro de la familia que se ama, se cuida y se integra plenamente en el proyecto de hogar.






